Aunque las perras suelen parir solas sin ninguna dificultad,
como cuidadores debemos disponer de unos conocimientos básicos sobre el parto
para poder identificar los signos que indiquen algún problema. De esta forma
podremos actuar con rapidez y efectividad.
En primer lugar, hay que saber que la gestación en las perras dura unos dos meses, con una media de 62 días. Por lo tanto, sobre esa fecha podremos esperar el inicio del parto. Generalmente no tendremos que hacer nada especial. Antes ya le habremos ofrecido todos los cuidados que necesita en esta etapa.
Una alimentación acorde con sus nuevos requerimientos
nutricionales y revisiones veterinarias periódicas son la mejor manera de que
la perra llegue al parto en las mejores condiciones. Después, nuestro trabajo
tan solo será mantenerla en lo posible libre de estrés y proporcionarle un
lugar cómodo y tranquilo que pueda utilizar como nido.
Se recomienda que esté resguardado del tránsito habitual de
la casa y cubierto por empapadores o toallas que puedan retirarse en cuanto se
manchen o mojen con los fluidos del parto. Así mantendremos a la familia
siempre limpia y seca. Es normal que el parto se desencadene durante la noche
sin que ni siquiera nos enteremos.


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