La primera revisión de un cachorro suele realizarse
aproximadamente a los 2 meses de edad. En ella se realizan algunas pruebas
rutinarias como la revisión de los ojos, los dientes y los oídos, el vientre,
la piel... También se toma la temperatura del cachorro, que siempre supera en 2
grados la temperatura de los humanos, y se realiza una auscultación.
Estas son las pruebas básicas que se llevan a cabo en la
primera consulta, pero según el estado del cachorro o los resultados obtenidos
pueden ser necesarias algunas pruebas complementarias más específicas como un
análisis de sangre, de heces, radiografías...
Por otro lado, en esta consulta es habitual la colocación del
microchip de identificación, una parte muy importante para la seguridad del
perro.
Por último, en esta primera visita el veterinario determinará
las pautas de vacunación y desparasitación del cachorro, e informará al dueño/a
de todo lo que debe saber para cuidar de él y asegurar un correcto crecimiento,
una alimentación adecuada y una salud óptima.


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